El girasol fue uno de los cultivos más beneficiado ante la quita de las retenciones. Y los productores respondieron rápidamente con más superficie. Este año, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, alcanzó 1,7 millones de hectáreas, un 40% más. Y la producción estimada es de 3,5 millones de toneladas, según datos de la misma entidad.

Ahora, los productores están en plena recolección de la oleaginosa. Hasta el momento, la trilla alcanzó el 31,7% de la superficie cultivable con un avance inter semanal de 1,3 puntos porcentuales. El rinde nacional es de 1.860 kilos por hectárea y ya se han obtenido 976.000 toneladas.

Pero en dos zonas, como Chaco y centro norte de Santa Fe, donde había muchas expectativas de producciones destacadas, los resultados no fueron como esperaban los chacareros.

En el noroeste del país (NEA) el área creció fuertemente. Uno de los principales motivos había sido las óptimas precipitaciones que se registraron en agosto por lo que los productores habían podido sembrar con buena humedad. Así, dos zonas se destacaron en superficie esta campaña. Chaco, fue una de ellas, donde se implantaron 325.000 hectáreas, un 81% más que el ciclo anterior y la otra, es el centro norte de Santa Fe, región que se implantaron 230.000 hectáreas, 65% más que el ciclo previo.

Sin embargo, ya concluido los labores de cosecha, se puede resumir en que en Chaco se perdieron 30.000 hectáreas, un 63% de las 47.800 no cosechables a nivel nacional. El rinde alcanzó a 1.820 kilos por hectárea, cifra inferior a los 1.950 kilos de 2015/16, a raíz de los excesos hídricos durante las etapas críticas de floración y llenado de granos. “Se registró gran heterogeneidad en los rendimientos, siendo mayor la pérdida en los lotes sembrados en fechas tardías”, aclaró la entidad.

Y en el centro norte santafesino se obtuvieron 1.900 kilos por hectáreas, una cifra menor a las expectativas los productores porque el girasol se venía desarrollando favorablemente, como había publicado Clarín Rural en ediciones anteriores.

Además, se perdieron 15.000 hectáreas, como consecuencia de las precipitaciones excesivas, en las etapas reproductivas.

Por otra parte, también se dio por finalizada la cosecha de la oleaginosa en el centro-norte de Córdoba, luego de que las máquinas avancen sobre lotes tardíos implantados en el sector sur de la región.

El rendimiento medio se ubicó en 1.640 kilos por hectárea, superando en un 2,5 % al obtenido en la campaña previa que había sido de 1.600 kilos por hectárea.

Dicho incremento en el potencial de producción, se explica por la buena oferta hídrica que registró parte de la región durante las etapas de floración y llenado de grano.

Asimismo, las precipitaciones registradas durante la semana pasada en el oeste y sur de Buenos Aires permitieron recomponer humedad de los suelos, sin embargo, los lotes se encuentran desparejos producto de la falta de humedad registrada sobre el inicio del crecimiento vegetativo.

Es por eso que, si bien los lotes implantados en el sudoeste de Buenos Aires están en mejor condición que aquellos sembrados en el sudeste, los rindes esperados presentan gran heterogeneidad por el déficit hídrico que atravesó el cultivo.

Por último, un informe de la Asociación Argentina del Girasol (Asagir) hizo hincapié en los precios de comercialización del cultivo. Según la organización, en Necochea, la industria ofrece $ 4.480 por tonelada, mientras que en Rosario se registran valores de U$S 310 por tonelada y en Daireaux $ 4.400 por tonelada con descarga. Los valores futuros son de U$S 285 por tonelada con entrega y pago en marzo, en los puertos del Sur y 5 dólares menos en Junín