Hay enfrentamiento entre ministros y lo más probable es que el presidente Macri tenga que laudar. Es que, de cara a la nueva siembra de la oleaginosa, aún se ignora cuándo se va a aplicar la baja de 5 puntos, desde el 30% actual al 25%.

La semana pasada, Rodolfo Rossi, titular de Acsoja, que concentra a todos los actores vinculados a la producción de la oleaginosa, lo planteó sin rodeos al ministro de Agroindustria, Ricardo Buryayile. “Hay necesidad de concretar la anunciada reducción de las retenciones a la soja”, le dijo.

Consultado por Clarín, el ministro señaló ayer que estaban trabajando en el tema. “Estamos muy atentos a las retenciones a la soja, que impiden seguir produciendo en las zonas más alejadas de los puertos. En pocas semanas se van a producir anuncios. Estamos barajando alternativas posibles dentro de la actual situación de la economía del país”.

Su segundo, Ricardo Negri, sin dar demasiadas precisiones, amplió: “Estamos definiendo el cómo, el cuándo y si se tratará de un recorte de 5 puntos de golpe o un descuento gradual a lo largo de varios meses”.

Claro que con la delicada situación de las cuentas públicas, la promesa de Mauricio Macri encuentra una barrera, por ahora infranqueable, en otros ministerios.

Por lo que trascendió, cerca de Jefatura de Gabinete sostienen que con la mejora en el precio de la soja, hoy en torno a los US$ 400 la tonelada, los números en el campo dan.

Según ese razonamiento, el sector recibió un plus de US$ 1.200 millones en sus ingresos. Añaden que “no son tiempos para otro sacrificio fiscal que equivale, en el caso de esos 5 puntos, a unos US$ 1.000 a US$ 1.200 millones”.

Del lado de los productores, relativizan el argumento. Señalan que es importante dar una señal, “indispensable para lograr una cosecha de soja que en 2017 puede alcanzar entre 50 y 55 millones de toneladas”. Aseguran que por culpa de lluvias excesivas, hubo mucho rechazo de granos con alto contenido de humedad y que en zonas productivas como la provincia de Santa Fe, reparar el daño climático implica un gasto de $ 45.000 millones.

Los exportadores, a su vez, advierten que es un asunto delicado. “Si se decide una rebaja de golpe, por ejemplo 5% en febrero de 2017, próximo a la salida de la cosecha, no habrá hasta entonces ninguna liquidación de divisas a la espera de esa medida. Lo mejor sería de a poco para evitar una venta toda de golpe, un efecto Puerta 12”, recalcaron.

Por cierto, cuando en diciembre se eliminaron las retenciones a las exportaciones de granos, hubo una excepción con la soja, el principal cultivo. Ya cayeron de 35% al 30% actual, pero nunca se definió el cronograma. Macri deberá decidir. ¿Lo anunciará el 30 de julio en la inauguración oficial de la exposición de la Sociedad Rural? 

Hay enfrentamiento entre ministros y lo más probable es que el presidente Macri tenga que laudar. Es que, de cara a la nueva siembra de la oleaginosa, aún se ignora cuándo se va a aplicar la baja de 5 puntos, desde el 30% actual al 25%.

La semana pasada, Rodolfo Rossi, titular de Acsoja, que concentra a todos los actores vinculados a la producción de la oleaginosa, lo planteó sin rodeos al ministro de Agroindustria, Ricardo Buryayile. “Hay necesidad de concretar la anunciada reducción de las retenciones a la soja”, le dijo.

Consultado por Clarín, el ministro señaló ayer que estaban trabajando en el tema. “Estamos muy atentos a las retenciones a la soja, que impiden seguir produciendo en las zonas más alejadas de los puertos. En pocas semanas se van a producir anuncios. Estamos barajando alternativas posibles dentro de la actual situación de la economía del país”.

Su segundo, Ricardo Negri, sin dar demasiadas precisiones, amplió: “Estamos definiendo el cómo, el cuándo y si se tratará de un recorte de 5 puntos de golpe o un descuento gradual a lo largo de varios meses”.

Claro que con la delicada situación de las cuentas públicas, la promesa de Mauricio Macri encuentra una barrera, por ahora infranqueable, en otros ministerios.

Por lo que trascendió, cerca de Jefatura de Gabinete sostienen que con la mejora en el precio de la soja, hoy en torno a los US$ 400 la tonelada, los números en el campo dan.

Según ese razonamiento, el sector recibió un plus de US$ 1.200 millones en sus ingresos. Añaden que “no son tiempos para otro sacrificio fiscal que equivale, en el caso de esos 5 puntos, a unos US$ 1.000 a US$ 1.200 millones”.

Del lado de los productores, relativizan el argumento. Señalan que es importante dar una señal, “indispensable para lograr una cosecha de soja que en 2017 puede alcanzar entre 50 y 55 millones de toneladas”. Aseguran que por culpa de lluvias excesivas, hubo mucho rechazo de granos con alto contenido de humedad y que en zonas productivas como la provincia de Santa Fe, reparar el daño climático implica un gasto de $ 45.000 millones.

Los exportadores, a su vez, advierten que es un asunto delicado. “Si se decide una rebaja de golpe, por ejemplo 5% en febrero de 2017, próximo a la salida de la cosecha, no habrá hasta entonces ninguna liquidación de divisas a la espera de esa medida. Lo mejor sería de a poco para evitar una venta toda de golpe, un efecto Puerta 12”, recalcaron.

Por cierto, cuando en diciembre se eliminaron las retenciones a las exportaciones de granos, hubo una excepción con la soja, el principal cultivo. Ya cayeron de 35% al 30% actual, pero nunca se definió el cronograma. Macri deberá decidir. ¿Lo anunciará el 30 de julio en la inauguración oficial de la exposición de la Sociedad Rural?