La menor producción del campo por la sequía trasladó su efecto negativo a la
maquinaria agrícola y el transporte.
Este año, la campaña agrícola registraría una producción 27 por ciento menor que
la de 2011 lo que, según el economista del Ieral, Juan Manuel Garzón, provocará
1.500 millones de dólares menos de ingresos para los productores cordobeses.
Los menores resultados del campo ya se trasladaron al resto de la cadena de la
producción primaria, principalmente, a la maquinaria agrícola.
Según advirtió el economista, ya en el primer trimestre del año las ventas de
cosechadoras bajaron 50 por ciento con relación al período enero-marzo del año
pasado.
Cabe aclarar, sin embargo, que en esta caída también hay ganadores, ya que la
venta de sembradoras importadas bajó 66 por ciento, mientras que las nacionales
crecieron 12 por ciento.
La venta de tractores en el mismo período también cayó 17 por ciento, pero con
una baja interanual en las unidades importadas de 40 por ciento, lo que implica
que los tractores nacionales crecieron en ventas.
“Puede que en este contexto algunos fabricantes estén mejor, el problema es cómo
se está achicando el mercado. Además, cerrar la economía te puede dar un poco de
aire a la industria nacional, pero pierden en competitividad; y, en el
hipotético caso que se reemplace todo lo importado, ya no se puede seguir
creciendo”, advierte Garzón.
También el transporte de carga siente el efecto de la menor producción del
campo.
La Federación del Transporte Automotor de Carga (Fatac) proyectó que la
actividad del sector será este año 40 por ciento menor a la de 2011.
La entidad proyectó que en 2012 el sector moverá 30 millones de toneladas.
Actualmente, el transporte de carga tiene una capacidad ociosa de 50 a 60 por
ciento.
Por efecto de la sequía, disminuyó la producción de trigo y girasol en el norte
de Santa Fe, Santiago del Estero, Chaco, Salta y Jujuy.