Cachanosky explica por qué “es más fácil construir un país que destruirlo”

Agrositio.com 25/08/2009 | 14:07 (actualizado hace 1698 días)

“Tenemos opción de crecer, no hay motivos por los cuales no podamos ser como Irlanda o España, lo que se necesita es una dirigencia que quiera y se comprometa a hacerse cargo de llevar a cabo ese proceso”, opinó el economista…

Durante la primera jornada, con más de 1800 inscriptos, el licenciado en Economía, Roberto Cachanosky expuso en la sala Dekalb y se refirió de lleno a las oportunidades después de la crisis. El especialista historizó sobre la evolución del ingreso per capita en dólares en Argentina desde 1875 hasta 2002 y concluyó en que entre 1935 y 2002 se redujo drásticamente el crecimiento de ese ingreso (1% anual). “Dejamos de crecer por la ruptura de las instituciones, el avance sobre los derechos de propiedad, la sustitución de importaciones y el consecuente cierre al mundo”, explicó.

En contraposición, graficó como países como Irlanda, España, China, Chile y Japón, entre otros triplicaron ese ingreso entre 1970 y 2006.

“Hoy es más fácil construir un país que destruirlo” ironizó y recibió la ovación y el aplauso del auditorio. Más tarde agregó que el desafío es incorporarse al mundo y señaló que eso implica entre muchas otras cosas “cambios estructurales”.

En esa línea marco dos cuestiones clave: Por un lado, el desarrollo de un sistema educativo que capacite para un mundo competitivo y por el otro, la previsibilidad de las reglas del juego y el respeto a los derechos de propiedad.

“El cuello de botella del crecimiento en Argentina es la educación”, disparó y para ejemplificar su aseveración graficó como fue cambiando el tipo de trabajo en los Estados Unidos que entre 1970 y 2006 redujo en 4 millones los puestos de trabajo destinados a la industria manofacturera.

En cambio, ese país vio incrementado notablemente la ocupación en el rubro servicios (transporte, finanzas, seguros). Según explicó Cachanosky ese tipo de tareas representa en los Estados Unidos el 70 por ciento de los puestos laborales y a diferencia de la tarea mecanizada y repetitiva que implican las manofacturas, este nuevo trabajo es “cerebro intensivo”.

“Si Argentina no logra una generación de gente que entienda esto, estamos fuera del mundo”, espetó el economista y agregó: “Si el trabajo cerebro intensivo no es tenido en cuenta, vamos a quedar rezagados”.

Más tarde, Cachanosky se refirió a la necesidad a otra responsabilidad crucial de la dirigencia política y vaticinó: “Es imposible invertir en un país que no tiene previsibilidad”. De este modo, señaló que deben tomarse medidas contundentes que implican cambios estructurales para el país. “La devaluación no es una solución, no es verdad que con eso se arregle todo”, dijo y agregó que el que enfrentamos no es un problema del tipo de cambio sino el de lograr la condición básica de tener un gobierno con una mínima cuota de racionalidad en las reglas de juego.

“Tenemos opción de crecer, no hay motivos por los cuales no podamos ser como Irlanda o España, lo que se necesita es una dirigencia que quiera y se comprometa a hacerse cargo de llevar a cabo ese proceso.