Además del fuerte malestar que existe entre los productores bonaerenses por la suba del 50% en el impuesto Inmobiliario Rural para 2018, hay otro elemento que también genera enojo, en particular a 17.000 productores.

Según contaron fuentes de Carbap a LA NACION, con la última cuota del impuesto, de noviembre pasado, se observaron "aumentos que oscilaron entre un 35 y más del 120% respecto de lo pagado en la segunda cuota".

Esto sobrevino luego de un revalúo de oficio que hizo el organismo sobre esos 17.000 productores.

"El mecanismo utilizado para sustentar el revalúo fue la modificación unilateral del Formulario 911, que indica en nueve parámetros la aptitud productiva de la tierra libre de mejoras", dijo una fuente.

Según señaló, fueron "exiguos" los plazos que dio ARBA a quienes quisieran "interponer descargos" ante los cambios.

ARBA notificó a los productores con una resolución de 82 hojas donde figuran todos los predios revaluados. "La resolución violaría por la forma masiva de entrega de la información la necesaria confidencialidad patrimonial individual", se quejó la fuente.

Hubo casos de productores que pensaron que el aumento recientemente votado en la Legislatura ya se había reflejado en la cuota de noviembre. Sin embargo, fue por el revalúo que hizo ARBA. El 50% se sumará a esa carga.