"En los próximos días puede estar abierto". Optimista, el 20 de julio pasado, durante una jornada de la Mesa de las Carnes en la Exposición Rural de Palermo, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, le puso un plazo de cuestión de días a la reapertura efectiva del mercado de Estados Unidos para la carne vacuna argentina.

Tres meses después de esa frase de Buryaile, que se había expresado así tras un requerimiento técnico que la Argentina le estaba contestando a Estados Unidos, lo concreto es que ese mercado, que hace dos años también había anunciado la reapertura tras perder un panel en la Organización Mundial del Comercio (OMC), continúa sin abrirse.

Además, se sumaron nuevos condimentos que demoran más la llegada de la carne argentina, que espera entrar con una cuota de 20.000 toneladas al año.

Estados Unidos hizo cinco pedidos de información adicionales y el último que contestó el país fue el 10 del actual.

Si bien ya están cumplidos todos los pasos por el lado de la Argentina, y ayer en una conversación telefónica Mauricio Macri le recordó a Donald Trump que el país espera la reapertura, según pudo saber LA NACION, el escándalo que ocurrió en Brasil con los casos de carne adulterada hizo que Estados Unidos se pusiera más estricto en los requerimientos sanitarios. Las autoridades norteamericanas, que en junio pasado bloquearon las importaciones brasileñas de carne bovina, rechazaron en su momento el 11% de los productos testeados por problemas sanitarios y de salud animal.

"La contaminación de embarques de Brasil, que motivó el cierre de sus exportaciones, ha resultado en una evaluación muy detallada de todos los controles que tiene la Argentina para asegurar la salud del consumidor estadounidense", expresó una fuente que sigue de cerca las tratativas entre ambos países.

Esa fuente, que señaló que los dos países están terminando de intercambiar información sobre las equivalencias para el control sanitario, remarcó que la apertura del mercado se dará una vez que las autoridades sanitarias estadounidenses se consideren "satisfechas" con la evaluación de la equivalencia de control de la Argentina.

"Estados Unidos está demorado y ya debería haber abierto el mercado", insistió la fuente consultada por LA NACION.

Expectativas

Respecto de Brasil, en tanto, Estados Unidos también está realizando una revisión integral del sistema sanitario para que retome los embarques. Es en este contexto en que la Argentina fue alcanzada por la mayor atención que pusieron las autoridades norteamericanas a los controles.

No obstante, según fuentes de la industria frigorífica local, el planteo de Estados Unidos forma parte de "excusas" para seguir demorando el ingreso del producto.

La industria cárnica local está recuperando su actividad y en lo que va del año, según un informe de la Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (Ciccra), ya muestra una mejora del 27,6% en toneladas peso producto en las exportaciones al mundo.

La Argentina había perdido el mercado de Estados Unidos en marzo de 2001, por un brote de fiebre aftosa que ocultó el gobierno de entonces. Hasta ese momento, las exportaciones al mercado norteamericano rondaban los US$ 100 millones al año.

Trump pidió por la carne porcina

Tras el diálogo telefónico que mantuvieron ayer Donald Trump y Mauricio Macri, la Casa Blanca informó en su cuenta de Twitter que "pronto" la carne porcina de Estados Unidos se venderá en la Argentina. En tanto, entre otros temas, la Casa Rosada dijo que Macri habló de la carne bovina y el biodiésel.