El próximo lunes viajará a los Estados Unidos una delegación de técnicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para inspeccionar el sistema de producción porcina en ese país.

Esa visita se enmarca en el reciente acuerdo entre las autoridades de EE.UU. y la Argentina para que pueda ingresar carne porcina norteamericana.

"Van a visitar frigoríficos y granjas", dijo una fuente oficial. Precisó que esa visita no significa, no obstante, que de manera inmediata quedará operativa la importación. Vía un comunicado, la Casa Blanca había dado por hecho el ingreso al mercado argentino luego de 25 años y calculado en 10 millones de dólares el beneficio para sus productores.

A su regreso, los técnicos argentinos harán un informe y eventualmente luego harán observaciones a sus pares de EE.UU. Ese país tiene una enfermedad, denominada síndrome respiratorio y reproductivo porcino (PRRS), de la cual la Argentina está libre. Las autoridades argentinas prometen seguir los estrictos criterios sanitarios de la Organización Mundial de la Salud Animal a la hora de habilitar la importación.

La importación desde EE.UU. no sólo generó críticas de los productores, sino que los gobiernos de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos prometieron imponer barreras sanitarias propias.