La crisis láctea parece llevarse por delante no sólo a los tambos más pequeños sino también a la mismísima SanCor. En situación crítica desde hace varios años, con una estructura que no le permite reacomodarse y con el agravamiento de haber perdido gran parte del negocio con Venezuela, más las inundaciones que afectaron la cuenca lechera santafesina, la cooperativa enfrenta días decisivos. Según advirtió uno de sus directivos en declaraciones a una radio cordobesa, o "se logra una refinanciación o se vende la empresa". Así lo expresó Carlos Castro, uno de los directores de la cooperativa, quien afirmó que esta semana tendrá que firmarse una u otra alternativa porque "no hay salida así como está, tiene que haber una definición".

Las declaraciones fueron hechas a la radio FM Estrella, de La Carlota en la provincia de Córdoba. En el caso de que la salida sea una venta, el directivo instó a los asociados a mantenerse juntos para obtener mejores condiciones de negociación, y evitar así posibles despidos. En este sentido, afirmó que si bien habría que cerrar algunas plantas "aunque parezca mentira habría que construir por lo menos una planta", por lo que si se acepta la posibilidad de ser trasladados no habría que pensar en despidos. Además remarcó que hoy la cooperativa emplea a un total de 3987 personas, con un sueldo promedio de bolsillo de $ 40.000.

Días atrás había sido el propio Secretario de Lechería de Santa Fe, Pedro Morini, quién había asegurado que la empresa láctea "necesita una reestructuración", y aceptó que se podrían producir ajustes a causa de la falta de abastecimiento de materia prima producto de la crisis hídrica. SanCor también había expresado en un comunicado que el sector atraviesa la peor crisis de su historia y que "nosotros no somos ajenos a eso". Allí, reconoció que su capacidad productiva y su desempeño económico también se vieron afectados, lo que se sumó a la coyuntura de los últimos años.

Si bien los números muestran que en el último balance la cooperativa tuvo una pérdida neta de $ 2421 millones contra un rojo de $ 447 millones en igual período de 2015, y $ 263 millones negativos de 2014, si compañía había sido beneficiada por el gobierno nacional, a través del Fondo para el Desarrollo Económico Argentino (Fondear), con un crédito por $ 250 millones, para ser destinado a capital de trabajo. El crédito se había sumado a la venta que tuvo que hacer a mediados del año pasado de su línea de negocios más rentable: el negocio de yogures, postres y flanes. La misma fue vendida en u$s 100 millones a la compañía Vicentín.