El último USDA de Obama, y será impresionante; por Celina Mesquida

El reporte del USDA de enero viene con la promesa de volcar mucha información, las estimaciones de los privados frente a este reporte muestran diferencias en los rangos, pero concluyen en la misma idea general de un mercado sobre abastecido

Agrositio, 11/01/2017 | 14:01 (Actualizado hace 78 días)

Más allá de los números que arroje este reporte, evitemos encandilarnos con el destello inicial para luego poder hacer un análisis más sensato de lo evidenciado. Sin duda sería un milagro que se cambien grandes particularidades sobre la actual estructura de altos stocks de todos los productos, y si bien se esperan retoques del lado de la demanda, la oferta podría ser aún mayor contrarrestando este efecto. Por otro lado, los stocks trimestrales se esperan mayores en todos los productos con respecto al mismo período del año pasado y este arrastre de productos deja aún más pesado el balance de oferta y demanda.

Cuando evaluamos las condiciones de los cultivos en Sudamérica, el USDA tendería a compensar lo que pueda faltarle a Argentina con lo que le aumentaría a Brasil. Y con esto no negamos que haya un episodio a contemplar sobre la producción Argentina en general, pero también pensamos que es muy prematuro dar todo por perdido.

La CONAB dejó la producción de maíz de safrinha sin cambios en un record de 56 mill de t, maíz que no será sembrado hasta mediados de febrero. Mientras que esta entidad, aumentó ligeramente la producción de maíz de primera fecha debido a las buenas lluvias en las últimas semanas. Brasil produciría 84,5 mill de t de maíz total, que con un consumo doméstico de 58 millones, el saldo exportable sería de 25-26 millones de t. Pero ojo gran potencial de todo esto dependerá del clima en abril y mayo.

Los márgenes de molienda de soja en China no son tan fuertes como hace un par de semanas, la demanda sobre el Golfo se desinfla y Brasil podría embarcar más del doble de soja que embarcó en enero pasado. Por otro lado, las lluvias no dan tregua en los lugares inundados y se hacen rogar en las zonas sedientas de Argentina, acelerando el ritmo de los corazones de los productores.