Advierten que el déficit de 2017 sigue siendo preocupante pese a la recaudación del Blanqueo

La consultora Managemet & Fit destacó que las necesidades de endeudamiento para 2017 llegan al 11% del PBI

La Política online, 10/01/2017 | 07:01 (Actualizado hace 74 días)

La consultora Management & Fit aseguró este lunes que el blanqueo de capitales oxigenó a las cuentas públicas pero el déficit fiscal sigue siendo un factor de preocupación y el año que viene el Gobierno deberá tomar más deuda para financiar el gasto.

"El blanqueo de capitales dio cierto oxígeno a las cuentas públicas. Según el Ministerio de Hacienda, los recursos obtenidos por AFIP el mes pasado sumaron $275.542 millones, lo que implicó una suba de 90% en términos anuales", indicó la consultora en su reporte económico semanal.

El impuesto oficial del Blanqueo de capitales aportó al fisco un tercio del total recaudado en diciembre. Y ascendió casi al doble de los ingresos en concepto de IVA, por lo que se convirtió en el principal recurso del fisco el último mes.

Como resultado, los ingresos tributarios superaron los dos billones de pesos el año pasado, acumulando un incremento de 35% internaual. Sin el Blanqueo, el incremento habría sido del 28%, lo que hubiese alcanzado a cumplir con la meta fiscal de 2016, como resaltó el titular de la AFIP, Alberto Abad.

Como resultado de las penalidades, los ingresos fiscales suman $106.700 millones, los cuales ya fueron transferidos casi en su totalidad a la ANSES para el pago previsto del Programa de Reparación Histórica a los jubilados.

"El éxito del blanqueo es innegable. De acuerdo a fuentes oficiales, se llevan exteriorizados U$S 97.842 millones de los cuales U$S 13.715 millones corresponden a bienes en el país (más de la mitad en efectivo) y U$S 84.127 millones a bienes en el exterior", señaló.

Management & Fit indicó que "más allá de este ingreso extraordinario, el éxito del blanqueo derrama sobre el resto de la economía. Puntualmente, amplía la base imponible ya que pasó de los U$S 25.000 a más de U$S 110.000 aproximadamente, dinamiza ciertos sectores productivos (construcción, energía, mercado inmobiliario) y facilita el financiamiento del sector público mediante la colocación de títulos".

Aun así, el panorama sigue siendo delicado. Según el reporte, "el recambio de autoridades y otras medidas puntuales evidencian la preocupación oficial de cara a un 2017 signado por la agenda electoral".

"Así todo, el frente fiscal sigue siendo un factor de preocupación para el gobierno. El déficit primario alcanzó los $ 300.000 millones en noviembre lo que representa un incremento de 55% respecto al desequilibrio registrado en igual período de 2015. La escasez de recursos producto de la recesión contrastó sensiblemente con la dinámica de gastos. En efecto, el gobierno liberó la "billetera" en la segunda mitad del año, especialmente en las transferencias al sector público y privado (60% a/a y 40% a/a acumulado desde enero, respectivamente)", analizó el informe a cargo de Matías Carugati.

Además el reporte puntualizó que "según los lineamientos anunciados por el Banco Central, la asistencia al Tesoro no superará los $150.000 millones en 2017. Esto significa un 75% de lo transferido en términos reales durante todo el año pasado. Bajo este escenario, las necesidades financieras (más de 11% del PBI en términos brutos) deberán cubrirse mayoritariamente con endeudamiento".

Por eso, el flamante ministro de Finanzas Pública, Luis "Toto" Caputo adelantó que en 2017 se tomarán 43.000 millones de dólares de deuda pública: 21.000 millones de deuda nueva y 22.000 millones para repagar deudas que vencen. Como adelantó LPO, el Gobierno intentará asegurarse entre un cuarto y un octavo de las necesidades financieras del año antes del 20 de enero.

"Si bien todavía hay financiamiento disponible, no es un escenario sencillo. Las emisiones de deuda requeridas para cubrir el agujero son elevadas para una economía emergente, lo que ubicaría al país entre aquellos de mayor colocación de títulos por segundo año consecutivo. Ello en un contexto de mayor incertidumbre, tasas globales en probable ascenso y con una Argentina que ya dejó de ser una novedad para los inversores financieros", concluyó la consultora.