La falta de lluvias en el cinturón verde (corn belt) estadounidense, que afecta también a la soja, sigue siendo el principal factor de mercado. Ya se puede apreciar en la fuerte mejora que han tenido el maíz y la soja en Argentina. Esta semana, el mapa de monitoreo de sequía, publicado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda), muestra que la falta de lluvias agrava la situación y se extiende el grado de sequía severa a extrema en más del 50 por ciento del cinturón.
El maíz se encuentra adelantado con el seis por ciento de los cultivos en inicio de floración y, siguiendo el mismo patrón de evolución de los cultivos de dos años atrás, en la campaña 2010, para el 10 de julio, casi el 40 por ciento de los cultivos estarán en plena etapa de floración y polinización. El servicio de Alertas y Pronósticos de la Agencia Nacional del Clima en Estados Unidos ya indica que más del 80 por ciento del cinturón maicero ha pasado el estado de advertencia de sequía a pronóstico de bandera roja; hasta llegar en muchos estados a alerta de excesivo Calor y sequía grave.
La situación es dramática y explosiva a la vez; si no llueve bien en una semana podemos anticipar que la cosecha de maíz estadounidense entra en un tobogán de perdidas imposible de poder parar. Para tener una idea de lo que esta sucediendo sólo hay que recordar la situación que vivieron los productores de Argentina en diciembre pasado, con más del 50 por ciento de los cultivos de soja y 25 de maíz severamente dañados por la sequía. Las tardías lluvias de mediados de enero sólo fueron suficientes para revertir la condición de los maíces de segunda y tardíos, que lograron rendimientos excepcionales y sorprendentes; inclusive desplazando a cualquier soja de segunda en ingreso neto y márgenes de ganancia.
Impacto en los precios
El mercado comenzó a blanquear los precios atrasados el maíz. Esto se refleja en
el cierre de la posición abril 2013 en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba).
El mercado llegó a superar los 174 dólares por tonelada y se han conocido
forward a 180 dólares para entrega abril. Si continúa la sequía en Estados
Unidos no es descabellado pensar en un maíz de 200 dólares. Este es un primer
escalón, para ir luego a un segundo si la sequía logra producir perdidas que a
medida que pasen los días son irreparables.
El maíz no tiene red de contención: si fracasa la cosecha del cereal en Estados Unidos habrá menor saldo exportable del primer productor y exportador mundial. Los procesadores de etanol deberán competir no solamente con el precio del petróleo sino también con el valor que deberán pagar los exportadores estadounidenses, si las condiciones de clima y producción siguen empeorando.
El farmer americano no es distinto al argentino o brasilero; si percibe un escenario de escasez lo primero que hace es retener y no vender, y esto exacerbará la suba.
¿Y por la soja como andamos?
A diferencia del maíz, la oleaginosa tiene una mejor red de contención. Es la
cosecha en Sudamérica, que este año se proyecta en un récord de 150 millones de
toneladas.
Con este volumen, que supera en más de 32 millones de toneladas a la producción del año anterior, alcanza para compensar cualquier pérdida que pueda tener la producción de soja americana. A menos que las pérdidas de soja en Estados Unidos superen más del 30 por ciento de la producción estimada. Por ahora quien corre el mayor riesgo es el maíz y el que tiene menos tiempo para recuperarse; luego le tocará el turno a la soja si se agrava la condición de sequía.
Momento bisagra
Como vemos, estamos en un momento bisagra y clave. En pocas semanas más se
define el futuro de la campaña agrícola 2013 de la Argentina. Con pronósticos de
lluvias normales, o por arriba de lo normal para nuestro país, el 2013 podrá ser
el año de mayores ingresos para el sector de la última década.