Marcelo | 31.05.2012 13:43
En italia nos dicen Argentini ladri, por no pagar nuestras deudas
y tienen en parte razón, pero hay algo mucho peor señores, que ese calificativo y es Argentinos traidores así nos dirán mañana porque si no reaccionamos seremos cómplíces de quienes sí lo son.
Frente a mi país gobernado por ladrones (aclaro no todos) que actualmente lo están saqueando como nunca y viendo la parsimonia y falta de sangre del pueblo que no reacciona, ni siquiera frente a las muertes provocadas por la corrupción Me contesto resignado: muy simple; Todos no tenemos los mismos principios:Bueno es verdad, no acépto ni justifico con esto; no todos tenemos la misma educación, pero frente a una injusticia universal, instintivamente aunque sea, un hombre con sangre en sus venas debería reaccionar.
Ahora en mi caso sí yo tengo claro.
Pedirle a la presidente que cambie el rumbo; Imposible, Ella esta adentro y no exenta de culpa de la mentira descarada que nos quiere vender este gobierno. Y lo peor que nos deja, no es la realidad económica que pronto nos llegará, sino la mala semilla traída de lejos y sembrada con toda intención, dentro de nuestro pueblo por su marido, para construir poder y que ella hoy sigue alimentando con la misma intensión, actitud prepotente y más que soberbia.El peor de los pecados.
"Apaciguar el animo del pueblo", lo dice la constitución (el presidente deberá apaciguar el ánimo del pueblo).Todo lo contrario ha hecho ese matrimonio presidiéndonos con su equipo. Cosecharan su siembra. Ahora otra semilla plantaron queriendo someternos a la fuerza,nos denigraran a todos sacaándonos una condición que nos nace por derecho desde el principio de nuestras vidas y me refiero a la libertad. La libertad de poder elegir como ser pensante; que hacer con lo nuestro por ejemplo. Está claro o no.
Amigos, quiero creer que el pueblo libre y soberano, no admitirá que le coarten sus libertades.Cada día que pasa con estos que nos gobiernan si no le oponemos resistencia, no solo nos depreciaran económicamente, sino que nos denigraran cada ves más y convertirán en peores que ellos, por no haber hecho lo que teníamos. Defender nuestra condición de hombres.