
Buenos Aires - Syngenta elaboró un mapa del perfil de cada región, con las
características que está presentando la siembra, la intención de los productores
de desarrollar diferentes estrategias y las expectativas de cara al desafío de
volver a producir.
Juan Mascias, gerente de Marketing de Syngenta Semillas, explicó que se espera
“una campaña con una fuerte incidencia de la tecnología en el desarrollo del
cultivo. Creemos que con el cambio en el escenario climático (buenas
precipitaciones en gran parte del área agrícola nacional); los productores que
apuesten a las mejores tecnologías como las que ofrece Syngenta, puedan hacer la
diferencia al terminar el año productivo. Cada año nos esforzamos por estar más
cerca del productor con nuevas opciones, más servicios y el asesoramiento que
acostumbramos a ofrecer”.
En tanto, en el norte de la provincia de Buenos Aires, Leandro Regueira, Asesor Técnico de Syngenta Semillas para esa región, aseguró: “La siembra de maíz se ha iniciado a partir del 10 de septiembre, alentado por las precipitaciones de principios de mes. Habrá productores que harán planteos de maíz tardío o de segunda, lo cual viene dando muy buenos resultados en las ultimas dos campañas No obstante la superficie de la región decrece entre un 15-20%, como resultado de los malos resultados económicos logrados en la campaña pasada y la alta inversión inicial que genera el maíz”.
Un panorama similar es el que se vive en el resto del país, Germán Gabbi, Asesor Técnico de Syngenta Semillas del Litoral, sostuvo: “En general se trata de minimizar riesgos, adoptando tecnologías más seguras, quizás de menor potencial, pero de un resultado palpable, el asesoramiento está enfocado en eso, en buscar una mejor relación precio-producto-beneficios. También no tenemos que olvidar que el año pasado sembrar una hectárea de maíz costaba 550 u$s/ha, hoy en día con la misma tecnología el valor está alrededor de los 340 u$s/ha, o sea un 40% menos. Otra motivación mas, sumada a la cuestión climática, que en general nos está convenciendo de que pueden existir nuevas oportunidades para este año”.
En Santa Fe, las últimas lluvias alentaron más la siembra del maíz, sin
embargo creen que el área será inferior a la del año pasado. “El contexto
político y económico de gran incertidumbre por el que atraviesa el país, influye
negativamente en la comercialización de los cereales y genera desconfianza en el
mercado. Todos estos factores terminan afectando las decisiones de los
productores con respecto a su plan de siembra; en la mayoría de los casos
primando la soja por sobre el maíz, dificultando de esta manera mantener las
rotaciones”, dijo Santiago Fonseca, Asesor Técnico de Syngenta en esa provincia.
A la hora de definir las estrategias para este año, el abanico de posibilidades
es más amplio.
“En general el productor que hace maíz sabe perfectamente que para maximizar resultados debe ajustar todos los aspectos técnicos y de manejo. La elección de un hibrido acorde al ambiente de cada sistema de producción y un adecuado manejo de fertilización, acompañado de un correcto seguimiento sanitario (plagas, malezas y enfermedades) tiene que estar interrelacionad o y es clave para la expresión del potencial genético.
Los maíces BT están presentes en el 80% de los productores, no solo por el efecto directo de la Diatraea, sino también por el efecto indirecto sobre otros patógenos que atacan la caña al finalizar el ciclo. La fortaleza de caña y su persistencia hasta el tiempo oportuno de cosecha aparte de la tecnología TDMax en los híbridos NK le brindan al productor mayor seguridad de cosecha.
Por otra parte, la siembra de maíces bonificados, no transgénicos (colorados-Flint), ha tomado un auge importante este año en algunas zonas de la región, dado que el margen es muy bueno”, explicó Regueira.
“Cada vez hay más información confiable a disposición del productor, que elige un material o una marca y si funciona, siguen confiando en los mismos materiales. Syngenta es muy fuerte en la zona (Santa Fe Centro), los materiales responden muy competitivamente en situaciones de alto potencial y sobre todo, lo que se hizo evidente en la campaña pasada, signada por el stress hídrico, tienen una estabilidad de rendimiento superior a la mayoría de los híbridos del mercado”.