Hacia mediados de 2018, alrededor de 876 millones de toneladas de leche se producen en todo el mundo con Oceanía, la UE y la India entre los principales productores. Pero, ¿cuánta leche adicional se necesitará en 2030?. Esta es la consigna que develó un estudio de investigación realizado por la consultora.

El Dr. Torsten Hemme, director administrativo de IFCN, declaró que “se necesitará más leche en el mercado. El aumento de la demanda no se debe solo a la mayor cantidad de personas que viven en el mundo, sino que también aumentará el consumo per cápita, debido a la creciente prosperidad y las inversiones mundiales en el desarrollo de productos lácteos".

El fundador del organismo subrayó también que la dinámica de los cambios estructurales de las granjas lecheras a nivel internacional continuará y las granjas intensificarán sus sistemas agrícolas, lo que llevará para el 2030 a aumentar la producción en un 35% a causa de la mayor demanda.

En los últimos 13 años, la demanda internacional de leche aumentó de 636 a 864 millones de toneladas en 2017, lo que representa una suba de producción del 36%.

Teniendo en cuenta la evolución del mercado en los últimos años, la consultora pudo trazar parámetros que llevarían a incrementar nuevamente de manera sustancial la producción.

Según datos arrojados por una reciente investigación del mercado realizada por el IFCN, alrededor de 304 millones de toneladas más de leche serán producidas y consumidas en los próximos 12 años, por lo que el mundo pasaría de producir desde las 864 millones de toneladas registradas hasta 2017, a unas 1.168 millones en 2030.

Estas proyecciones tienen en cuenta una base de suposiciones estimadas para el sector lechero internacional, teniendo en cuenta los contextos macroeconómicos y productivos de los principales países productores y las tendencias en el consumo mundial. En este escenario, proyecta una preferencia positiva futura del consumidor por la leche y políticas favorables concordantes con una situación económica también promisoria hacia el 2030, donde la población mundial aumentará en el orden del 16%, a 8.7 millones de personas; por lo que se prevé una cifra cercana al 1.2 millones más de consumidores, que demanda lácteos entre sus principales consumos.