Las lluvias volvieron a esquivar las principales zonas afectadas por la sequía en la pampa húmeda y crece el riesgo de que puedan caer aun más las cosechas de soja y de maíz de la actual campaña.

El último fin de semana, en algunos sectores muy específicos de la provincia de Buenos Aires se registraron hasta 20 milímetros. Eso no solo no cambia el panorama de la cosecha, que está jugada, sino que tampoco logra ayudar a recomponer las reservas de humedad en el suelo.

En lo que va del año, según un informe difundido ayer por la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) del Ministerio de Agroindustria de la Nación, en la pampa húmeda llovió en general 150 milímetros por debajo de lo normal. En tanto, en esa región, aun con las últimas lluvias, "siguen predominando las reservas hídricas escasas o deficitarias". La única excepción está en parte del sudeste bonaerense, con mejores reservas.

Para agravar el panorama, hubo heladas en algunos lugares del centro bonaerense que cortaron el llenado de sojas que estaban avanzadas en su ciclo.

El fin de semana pasado hubo registros de más de 100 milímetros en el extremo norte de Salta, Corrientes y parte del norte de Chaco. Sin embargo, según Esteban Copati, jefe de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en el oeste chaqueño y en el este de Santiago del Estero está faltando agua. Lo mismo en parte de Tucumán y Salta, salvo en el extremo norte de esta última provincia, donde hay excesos hídricos. En el NEA hay 1,3 millones de hectáreas con soja, en tanto que en el NOA hay otro millón de hectáreas.

Un 60% de la soja en ambas regiones se encuentra en etapas críticas de llenado de grano y atraviesa de condiciones regulares a directamente sequía.

En el NEA, solo en pequeñas "islas", como en Pampa del Infierno o Las Breñas, en Chaco, la soja parece tener un mejor desarrollo, según lo relevado por la Bolsa de Cereales porteña.

En medio de la sequía que atraviesa, entre otras provincias, Buenos Aires, la gobernadora María Eugenia Vidal convocó para hoy, a las 10.30, a la Mesa Agropecuaria Bonaerense a una reunión en Bragado.

Pese al hermetismo de los funcionarios, trascendió que la gobernadora haría anuncios de medidas por la sequía, la ley de emergencia para el agro en la provincia, que podría experimentar modificaciones, y sobre la reparación de caminos rurales. Sobre este último punto, Vidal prometió atender 12.000 kilómetros de caminos. Ya ha comenzado un proceso de licitación de máquinas para varios municipios bonaerenses.

Pérdidas

Mientras las lluvias no llegan a los lugares que necesitan para recuperar humedad, hay previsiones de que las cosechas de soja y de maíz podrían ser todavía más bajas de lo esperado.

La semana pasada, la Bolsa de Cereales porteña bajó a 39,5 millones de toneladas (un 27% menos versus los 54 millones del inicio de la campaña) la cosecha de soja. Además, redujo a 32 millones de toneladas (un 22% de lo proyectado al comienzo de la siembra) la recolección de maíz.

Sin embargo, según los analistas de agricultura de Thomson Reuters Dong Soon Choi y José Clavijo, ambas cosechas podrían ser todavía más bajas.

"En el peor de los casos, la producción de maíz podría descender a 29,7 millones de toneladas y la producción de soja podría descender a 38,3 millones de toneladas", señalaron los expertos, que agregaron: "La sequedad continua en todas las principales regiones productoras, en medio de la volatilidad de temperatura leve y anomalías de precipitación localizadas; es la principal razón de la disminución significativa en la producción de granos".

De acuerdo con los analistas de Thomson Reuters, las lluvias que se dieron de manera tardía no ayudarán al maíz de siembra temprano. Tampoco observan cambios significativos que puedan favorecer a la soja.

Los números de la sequía

150 milímetros

Es el nivel de lluvias por debajo de lo normal que se registró, en general, en lo que va del año en la pampa húmeda.

287 milímetros

Es la diferencia que se registró en la zona de Marcos Juárez.

38,3 millones de toneladas

Es el volumen que podría alcanzar la cosecha de soja, según Thomson Reuters.