Las lluvias caídas en zonas agrícolas de la Argentina y de los Estados Unidos fueron las principales responsables ayer de la fuerte caída de las cotizaciones de la soja y del trigo en el mercado estadounidense de granos, por su eventual impacto positivo sobre los cultivos.

En el caso de la oleaginosa, las pizarras de la Bolsa de Chicago reflejaron quitas de 9,92 y 9,83 dólares sobre los contratos mayo y julio, cuyos ajustes resultaron de 375,71 y 379,75 dólares por tonelada. Peor fue la caída para la harina de soja, que resignó un 3,8% de su valor, al descender de 411,82 a 395,28 dólares por tonelada.

Para los operadores estadounidenses, las lluvias caídas en el norte y en el sudeste de Buenos Aires y en el sur de las provincias de Córdoba y de Santa Fe pueden contribuir a ponerle un freno a las pérdidas productivas de la cosecha de soja argentina, en tanto que las precipitaciones previstas para zonas del NOA y del NEA podrían mejorar los rindes de los cultivos tardíos.

La reacción de los administradores de los grandes fondos de inversión ante la noticia fue liquidar contratos de soja y de harina, en una jornada en la que primaron las ventas, también, en el mercado de los cereales. Este movimiento de los especuladores fue el que exacerbó la tónica bajista de los precios.

Cabe agregar que para la soja hay varios factores con potencial bajista que estuvieron dentro del análisis de los operadores, como la abundante cosecha de soja de Brasil, que acentuará la competencia con la mercadería exportable de los Estados Unidos; las posibles represalias chinas ante el anunciado cobro de aranceles a productos procedentes del país asiático y la chance de que resulte récord la superficie sembrada con la oleaginosa en la nueva campaña estadounidense 2018/2019.

En el mercado doméstico, pese a que buena parte de los operadores sostuvo que las lluvias del fin de semana resultaron insuficientes para las necesidades de los cultivos, las bajas externas tuvieron un fuerte impacto. En efecto, los compradores redujeron de 5800 a 5600 pesos por tonelada su propuesta por la tonelada de soja con entrega inmediata sobre las terminales del Gran Rosario. Ante esta caída, el volumen operado fue casi inexistente

La soja de la nueva cosecha, con entrega en mayo, se cotizó a US$280 por tonelada en el Gran Rosario, con una baja de 5 dólares, y a US$272 en Bahía Blanca y en Necochea, con quitas de 8 dólares.

En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), las posiciones mayo y julio de la soja perdieron 6 y 5,40 dólares, mientras que sus ajustes fueron de 292 y 297,50 dólares por tonelada.

Cultivos de invierno

Para el trigo de los Estados Unidos la jornada fue muy negativa, producto de las lluvias caídas ayer sobre las Grandes Planicies, donde se desarrollan las variedades de invierno, que comprenden cerca del 75% de la oferta total del grano fino estadounidense.

En la Bolsa de Kansas, los contratos mayo y julio del trigo cayeron 10,75 y 10,47 dólares, al cerrar con ajustes de 172,79 y 179,31 dólares por tonelada. En Chicago, las mismas posiciones resignaron 6,25 y 6,34 dólares, en tanto sus valores de ajuste fueron de 165,62 y 171,87 dólares.

El por qué de la dimensión de las bajas estuvo en el hecho de que las mayores lluvias, con picos de 50 milímetros, se dieron sobre Kansas, que es el principal Estado productor de trigo de los Estados Unidos, con 9,1 millones aportados en 2017, y en Dakota del Norte, el segundo mayor proveedor, con 6,5 millones en la campaña precedente. En ambos las precipitaciones eran muy necesarias para contribuir a revertir el déficit hídrico de los suelos.

A diferencia de la soja, el mercado físico local no tuvo en cuenta las bajas externas, dada la necesidad de mercadería de los exportadores y lo difícil que les está resultando conseguir oferta. En ese escenario, los compradores volvieron a proponer US$205 por tonelada del cereal para Bahía Blanca y US$200 para Necochea. En el Gran Rosario el valor del trigo subió de 3750 a 3800 pesos.

Mínimo fue el impacto de las bajas externas sobre el Matba, donde las posiciones julio y enero bajaron 2 y 1,70 dólares, al cerrar con ajustes de 208 y 191,80 dólares.

Acerca del maíz, los contratos mayo y julio en Chicago perdieron ayer US$3,05 y terminaron la rueda con ajustes de 147,63 y 150,88 dólares.

En el mercado local, la demanda pagó $3400 por tonelada de maíz para el Gran Rosario, $100 menos que el viernes; US$175 para Bahía Blanca, con una quita de US$5, y $3500 para Necochea, sin cambios.