A las 15 en punto, cuando Infobae empezó a transmitir la entrevista en exclusiva a Cristina Kirchner, en todas las computadoras y televisores de la Casa Rosada se repetía la imagen de la ex presidente. Ministros, secretarios y funcionarios de segunda línea no pudieron dejar de detenerse, aunque sea por unos minutos, en las palabras de la ex jefa de Estado aunque todos coincidieron en tres puntos: el reportaje reflejó a una candidata "desesperada por votos", ajena a todas las denuncias que la acechan en la Justicia y con un discurso que "atrasa" al país en muchos años.

El presidente Mauricio Macri se encontraba en esos momentos en una reunión en el Salón de los Científicos con un grupo de productores vitivinícolas, y fue quizás uno de los pocos que no vieron la entrevista. Pero sus funcionarios se encargaron de hacer el análisis, compartido en el Gobierno, de la jugada de la ex presidente de salir a dar un reportaje por primera vez en muchos años a un medio independiente y sin condicionamientos como lo hizo Luis Novaresio desde la redacción de Infobae.

"Se la notaba tensa y desesperada. Claramente se nota que le está yendo mal en la campaña y los votos no le responden", reiteraron varios secretarios de Estado al unísono. No solo ello. También evaluaron que el resultado abrumador de Cambiemos en las PASO la dejó sin demasiadas reacciones.

En las expresiones que ofreció este martes, Cristina Kirchner representa, para la Casa Rosada, un "regreso al pasado al que muchos argentinos no quieren volver". Resulta también una candidata de Unidad Ciudadana que busca los votos donde no los pudo conseguir y, tal vez, como dijo tajante un ministro, "jamás los encontrará". Se refería así a los votantes antikirchneristas que no creen en el discurso de la ex presidente cuando negó toda vinculación de Cristóbal López o de Lázaro Báez con su gobierno.

En la mirada de la Casa Rosada se vio también a una Cristina Kirchner "ajena y lejana" a todas las denuncias que la acechan en los tribunales. "¿Quién puede creer que no sabía nada de lo que hacía José López y de dónde sacaba la plata que luego tiró con bolsos en un monasterio?", se preguntó un secretario de Estado para añadir de inmediato: "Eso es subestimar al electorado y no convencerlo".

En tal caso, para los funcionarios del Gobierno, la entrevista que realizó Infobae también muestra que la ex presidente no logra salir del núcleo duro que la votó en las PASO. Es decir, ni siquiera creen en la Casa Rosada que con este esquema discursivo Cristina Kirchner logre convencer a los votantes de Florencio Randazzo o de Sergio Massa. Es más lo que sumaron para el Gobierno los zigzagueos de la ex presidente ante preguntas punzantes que lo que pudo haberse llevado para las filas de Unidad Ciudadana.

Por último, en el Gobierno entienden que se percibió claramente en las palabras de Cristina Kirchner que estaba muy mal acostumbrada a la lógica automática de relación "coercitiva" que supo tener con los medios dependientes del kirchnerismo y muy ajena al manejo con medios independientes.