Atravesamos el peor de los escenarios.

Un tipo de cambio que no acompaña la inflación. Así, con tasas de interés en suba y entrada de divisas del exterior, el dólar tiene por delante varios días de siesta.

El Banco Central ha adoptado una política dura, de tasas de interés elevadas, para comprimir la inflación lo que trae, en el actual contexto, una depresión en el valor del dólar.

El balance del Banco Central muestra reservas, al 31 de marzo, por el equivalente a un total de 50.522 millones de dólares. Este número es algo más de un 70% superior al del mismo momento del año pasado. No hay mucho qué decir… ¿no?

La superoferta de Brasil ya en camino hacia el circuito comercial y la predicción de mayor superficie de soja en EE.UU. completan el panorama.

El gráfico que sigue nos da una idea de la extraordinaria producción mundial para este ciclo.

Lo cruel del cuadro, para nuestro país, es que ahora la producción local se ve amenazada por el clima.

Hoy lunes, 10 de abril, continúan las lluvias. Empezaron el viernes por la noche y siguen cubriendo de agua los lotes en el campo.

Como si la historia se repitiese, abril viene con enorme cantidad de agua al igual que en el mismo mes del año pasado.

A vuelo de pájaro, se calcula que, en la zona núcleo, alrededor del 60% de la superficie de soja de primera ha sido levantada. Digamos que alrededor del 80% de la parte norte ha sido levantada. Pero en la parte sur, viene más atrasada; ahí el ratio es mucho menor.

Falta la totalidad de la soja de segunda.

Hay un fuerte retraso en la cosecha respecto al promedio de los últimos años.

Las lluvias se han ensañado con el sureste de Corrientes, noreste de Buenos Aires, sureste de Santa Fe, y el oeste y sureste de Buenos Aires. Ni qué hablar de La Pampa que viene de atrás con gravísimos problemas.

Areas de excelentes tierras, como las de Junín o Salto han recibido precipitaciones superiores a 200 mm de agua. En tan sólo unos tres días.

Desde el sábado las máquinas están detenidas. La angustia de los productores crece en cada hora que pasa. ¿Cómo quedará el piso para el paso de las cosechadoras? Cómo quedarán los caminos para el transporte de los granos? ¿Qué daño habrá en la calidad de los granos? Enfermedades, caída de granos…

A pocos días de que termine de llover, veremos cómo la desesperación ahoga la razón.

Como en otras oportunidades, algunos preferirán levantar la cosecha aun cuando el suelo no esté en condiciones. Grandes huellones quedarán en los lotes afectados, y el costo para la nueva campaña será más alto frente a la necesidad de pasar discos y arados para reparar el daño ocasionado y estabilizar los suelos.

Los pronósticos hablan de unos seis o siete días buenos a partir del miércoles que viene. El viernes veremos qué pasa con las trilladoras.

Allí se verá cómo la demanda de servicios de trilla se acentúa y la oferta no podrá satisfacer en tiempo y forma a ésta.

Así las cosas, esta semana debería mantenerse el precio para el disponible bastante firme en el mercado local. En tal caso, para aquellos que estén “apurados” podría haber alguna que otra débil oportunidad para los valores.