El año comenzó con algunas medidas oficiales que tienden a promover la industria molinera y la producción agrícola, en general  y de soja, en particular.

No se trata de descorchar la botella de champagne del fondo de la heladera. Pero sí de levantar un vaso de buen vino para brindar con los amigos.

Tal lo prometido, el Gobierno acaba de implantar reintegros a la exportación para determinados productos agroindustriales y el aumento generalizado para otros, con el fin de estimular la industrialización de los commodities agrícolas básicos.

Respecto al caso puntual de la harina de trigo, la autoridad dispuso un reintegro del 3% (en bolsa y granel) y del 4% para la fraccionada en envase de un kilo.

Esta medida trata de compensar el diferencial que existía cuando había derechos de exportación sobre el trigo.

Cuando el derecho de exportación llegaba al 23%, la harina tenía una  alícuota del 13%, por lo tanto la industria recibía una suerte de premio del orden de 10 puntos.

En la medida que la industria de exportación de harinas crezca, mayor será la demanda interna de trigo; en tal caso, también, a la larga queda favorecida la producción primaria.

Con relación a la harina de maíz, también se dispuso una mejora.

Las buenas noticias también llegan a la soja.

El Ministerio de Agroindustria, el 2 de enero dispuso la reducción del 0,5 punto porcentual mensual a la alícuota del derecho de exportación aplicable a la soja y a los subproductos. Tal medida se hará efectiva a partir de enero del año 1018, hasta diciembre de 2019, inclusive.

Así, el  derecho de exportación para la soja, actualmente del 30%, pasará a ser del 18% en diciembre del 2019, y para los correspondientes subproductos, del 15%.

El diferencial de 3 puntos apunta a promover la industrialización de la soja.

Las noticias son buenas y alientan a trabajar con ahínco en este momento febril  de la campaña.

Respecto al precio de la soja se aprecia un suave distanciamiento entre el precio internacional y el local. Obviamente, las noticias de excesivas lluvias, encharcamientos e inundaciones hacen de soporte sobre el precio doméstico.

El  gráfico que sigue muestra la evolución del precio en Chicago, a lo largo de los últimos años.