Todos sabemos la difícil situación que se vive en el sudeste, región triguera por excelencia. La sequía ha dejado maltrechos a los agricultores quienes no pueden esperar milagros a esta altura de la campaña: el volumen de la cosecha ya estaría definido.

Ahora bien, la escasez de humedad con fuerte radiación solar ya no sólo es característica de tal región. La zona núcleo también sufre una fuerte limitación de humedad. Los días de calor y los vientos pamperos están haciendo de las suyas.

Con angustia, el agricultor mira al cielo esperando las ansiadas lluvias.

Así las cosas, se dificulta ahora el avance de la siembra de la gruesa. Algunos lotes no están en condiciones de ser sembrados y, así, cada día que pasa, es mayor la probabilidad de obtener rindes de menor cuantía.

Y los maíces tempranos necesitan de una mayor magnitud de agua.

El panorama frente a nosotros es de gran incertidumbre puesto que los principales pronosticadores no hablan de lluvias a lo largo de la presente semana. Recién podrían registrase algunas precipitaciones a partir del próximo domingo.

El enigma productivo no sólo es problema de nuestro país sino, también, de gran parte de Brasil y de Paraguay. Se está hablando de sequía y elevadas temperaturas en la región agrícola de Sudamérica.

Ello, en pocos días, podría incidir en los precios internacionales.

En esquema los que sorprenden son los valores de la soja. ¿Por qué?

La realidad es que frente a un dólar revaluado en relación a las principales monedas del mundo, a una tasa de interés en EE.UU. en suba y a un horizonte de cierre en las principales economías del globo a consecuencia de una posible política proteccionista en América del Norte de la mano del nuevo gobierno de Donald Trump, lógico sería haber previsto una baja en los valores de todos los granos y subproductos, especialmente de la soja y sus derivados.

Sin embargo, no es tal escenario el que en rigor de verdad se está verificando.

El caso de la soja con sus derivados es muy claro, no así el del trigo que más bien ha evolucionado en baja.

Desde mediados de octubre el precio evoluciona en una tendencia visiblemente positiva. Y, a lo largo de los últimos 30 días, se acentúa: el precio del poroto ha mejorado alrededor de 19 dólares, esto es casi un 10%.

El valor máximo de este período se alcanzó el 27 de noviembre.

También se incrementaron los precios de la harina y del aceite.

Valor del poroto de Soja (EE.UU) USD por Bushel

¿Es la actitud de los fondos no comerciales la que permite esta tendencia positiva en los valores? Seguramente.

Su política de aumentar su posición compradora en Chicago responde a una previsión de precios en suba a consecuencia de los mencionados problemas de falta de humedad en América del Sur.

A ello se une la propensión al alza que registran los precios del crudo.